Estoy cansado de aprender cosas… y no aplicarlas.
Sé lo que tengo que hacer… pero casi nunca lo hago.
He leído, he visto vídeos, he consumido muchísimo contenido de desarrollo personal. Y sé que tengo más conocimientos de los que a veces me quiero reconocer.
Pero luego llega la realidad.
Y no aplico.
O aplico poco. O hago cosas, pero siento que no sirven para nada.
Y eso frustra.
El bloqueo de no hacer lo que ya sabes
Muchas veces no sé ni por qué me pasa esto.
No sé si es porque quiero que todo salga bien a la primera, si es porque me infravaloro, o si simplemente todavía no soy capaz.
Y tiendo a pensar que es esto último.
Pero claro… ¿cómo voy a ser capaz si no empiezo?

La sensación de avanzar y retroceder al mismo tiempo
Hay días en los que siento que estoy avanzando.
Pero luego, en ese mismo día, unas horas después, siento justo lo contrario. Como si no estuviera haciendo nada.
Y lo peor es eso: no ha cambiado nada… solo mi forma de verlo.
Y eso me confunde mucho.
Esto me recuerda a otra etapa que he vivido, donde también me preguntaba si realmente estaba avanzando o simplemente perdiendo el tiempo en mi vida.
Aprender mucho, pero no aplicar nada
Porque si lo pienso en frío, sé que sí estoy haciendo cosas.
He probado proyectos. No han salido como esperaba. Pero he aprendido.
Y eso, aunque no se note, es avanzar.
La parálisis por análisis
Aun así, muchas veces tengo esa sensación de que todo es en vano.
Como si por mucho que haga, no fuera suficiente.
Y ahí es donde necesito parar.
Y recordarme algo básico:
— no todo va a salir perfecto hoy
— pero sí puede salir mejor que ayer
Creo que muchas veces caigo en lo que se llama parálisis por análisis.
Pienso demasiado… y hago poco.
Y me da rabia, porque no quiero que eso sea lo que me frene en la vida.
Consumir contenido no es lo mismo que avanzar
También me pasa que consumo mucho contenido.
Escucho a gente, aprendo, entiendo cosas…
Pero luego, en la práctica, no lo aplico.
Y al final me doy cuenta de algo:
— hasta que no cometa yo el error, no lo voy a integrar de verdad
Por eso a veces siento que sé más de lo que demuestro.
La única forma de salir de esto es seguir
El otro día vi un vídeo de Willyrex que decía algo que se me quedó grabado:
Que hasta que no subas 100 vídeos, no tiene sentido obsesionarse con qué estás haciendo mal. Porque en ese proceso ya vas a aprender tú solo.
Aquí dejo la parte que a mí me ayudó mucho. Recomiendo ver su vídeo entero, dice muchas cosas que encajan bastante con lo que quiero transmitir en este artículo:
Creo que lo que dice Willy es justo lo que me pasa.
Siento que necesito ayuda, porque no sé bien cómo hacer las cosas, pero en realidad lo que necesito es simplemente seguir avanzando.
Por supuesto fallaré, pero también aprenderé.
Pensar no te lleva a ningún sitio
Porque aunque ahora no lo vea claro, sé que si sigo avanzando, en algún momento lo veré.
Y si hay algo que me quiero decir (y que te quiero decir si estás leyendo esto), es esto:
Pensar no te lleva a ningún sitio.
Puedes tener ideas. Puedes querer hacer cosas.
Pero si no las haces, se quedan en nada.
Hazlo aunque no sea perfecto
Al final, alguien hará eso que tú pensaste.
Y tú te quedarás con la sensación de “yo ya lo había pensado”.
Así que aunque no salga perfecto…
hazlo.
Porque donde más cuesta, es donde más se aprende.
Si tú también te sientes así
Si te pasa algo parecido, no estás solo. Yo también estoy en ese proceso.
Y este artículo también es para mí.
Para volver a leerlo cuando me vuelva a pasar esto.
Porque sé que me va a volver a pasar.
Pero también sé que la única forma de salir de la parálisis por análisis…
es haciendo.
