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No sé qué quiero, pero sé que así no quiero seguir

abril 9, 2026
Indice
Persona reflexionando sobre su camino en la vida, pensando en proyectos propios y emprendimiento, mientras mira al horizonte.

Hay una sensación que últimamente se repite más de lo que me gustaría.

No sé qué quiero, pero sé que así no quiero seguir

No es que esté completamente perdido.

Pero tampoco tengo claro hacia dónde voy.

Lo único que sé…
es que así no quiero seguir.


Y es raro, porque en el fondo no estoy tan perdido como parece.

Hay cosas que sí tengo claras.

Sé el tipo de vida que quiero.

Quiero una vida en la que pueda sacar adelante mis propios proyectos.
Una vida en la que dependa de mí mismo.

No me gusta la idea de trabajar para alguien, tener un sueldo fijo y estar atado a un sitio concreto.

Siento que me limitaría demasiado.

Y no solo eso.
Por lo que veo y por lo que suele decir la gente, tampoco parece el camino que más llena, o al menos no a largo plazo.

Entonces tengo claro algo importante:

ese no es el camino que quiero tomar.


Pero ahí es donde viene el problema.

Porque una cosa es saber lo que no quieres…
y otra muy distinta es saber qué camino tienes que seguir para llegar a donde quieres.

Y ahora mismo estoy ahí.

Sé más o menos cuál es el destino.

Tengo confianza en que voy a llegar.

Pero todavía no tengo claro el camino.

Y cuando no sabes exactamente por dónde ir, es fácil sentir que puedes perderte en cualquier momento.


Últimamente también hay algo que me pasa bastante.

Veo muchos vídeos de emprendimiento.

Y no los veo solo por entretenerme, sino porque es algo que de verdad me llama la atención. Me gusta. Me despierta curiosidad.

Pero al mismo tiempo… no sé por dónde ir.


Y es curioso, porque en otro momento habría pensado que compararme con gente que ya está haciendo cosas me estaba perjudicando.

Pero cada vez lo veo más diferente.

Como ya comenté en El problema de compararnos constantemente con los demás, no siempre es algo negativo.

A veces, cuando algo te llama tanto la atención, es porque hay una parte de ti que quiere ir por ahí.

No se trata de obsesionarse ni de compararse constantemente, sino de darte cuenta de qué cosas te mueven y empezar a trabajar en ello.


En mi caso, lo tengo bastante claro.

Ahora mismo estoy estudiando un máster de marketing digital, porque me parece una habilidad muy útil hoy en día para poder construir algo propio.

Pero también siento que no es suficiente.

Que es una parte del camino… pero no el camino completo.


Y aquí es donde aparece otra sensación.

No es ansiedad.
No es desesperación.

Pero sí esa sensación de que estaría bien tener a alguien que te guiase un poco.

Porque muchas veces parece que tienes que encontrar todo tú solo.

Como si nadie pudiera decirte exactamente por dónde ir.


Y supongo que es así por algo.

Porque cuando eliges un camino distinto, uno que no está marcado, nadie puede darte las instrucciones.

No hay un paso a paso claro.
No hay una ruta definida.

Y por eso se siente así.

Porque es tu camino.


Y sí, hay momentos en los que dudas.

Momentos en los que no sabes si estás avanzando o simplemente dando vueltas.

Pero aun así, hay algo dentro que te dice que sigas.

Porque, al menos en mi caso, no siento que esté eligiendo entre varias opciones.

Siento que este es el único camino que de verdad encaja conmigo.

Supongo que, al final, todo esto forma parte del proceso.

No tener todas las respuestas, pero aun así seguir avanzando.

Confiar en que, aunque ahora no vea el camino completo, poco a poco se irá construyendo.


Gracias por llegar hasta aquí.

Si te has sentido identificado con esto, me gustaría leerte.

¿Tienes claro lo que quieres pero no sabes cómo llegar?
¿O estás en un punto completamente distinto?

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